
Este artículo analiza las posibilidades del activismo curatorial situado y su capacidad para activar procesos anticoloniales y descoloniales para la justicia social dentro de la institución museo; a partir del caso de Las Guerreras del centro, una comunidad de mujeres en ejercicio de la prostitución que trabaja en los alrededores del Museo de Antioquia (Medellín, Colombia), quienes participaron de manera propositiva y autoral en cinco proyectos dentro del mismo, entre 2016 y 2019.