El presente trabajo propone un examen de la recepción y las controversias en torno a Séneca en la España del siglo XVII, centrándose en la interpretación de la ira y la iracundia como vicio dentro del marco del neostoicismo y su asimilación a la ortodoxia cristiana, frente a la visión aristotélica y a su aplicación como virtuosa herramienta para la defensa de la razón de estado. A partir de la impugnación lanzada por Alonso Núñez de Castro y las réplicas de Diego Ramírez de Albelda, Juan de Baños y Francisco de Zárraga, se verá cómo la figura del filósofo cordobés se convirtió en un campo de disputa intelectual, política y cultural. El estudio pone de relieve que, más allá del intercambio erudito, estas controversias reflejan tensiones mayores en torno a la apropiación de los clásicos, la identidad nacional y el lugar de las pasiones en la vida moral y política.