A partir de la definición de la iracundia como una exacerbación de la ira, el presente artículo estudia distintas modalidades de su reprensión a partir de fuentes textuales y grabadas. Entre los distintos textos y emblemas que critican la iracundia de los poderosos, la sátira se aplica al común de los iracundos, en especial en la Nave de los locos de Sebastian Brant. En este contexto emerge un entremés de Vicente Suárez de Deza, dedicado al tema del malcasado, en el que el protagonista se llama don Iracundo. La explicación de este nombre permite observar la parodia de la iracundia como epíteto épico y su conexión con el tema del amor y el engaño, que hacen de don Iracundo un nombre perfecto para la pieza estudiada.