El estudio analiza el arco efímero flamenco para la entrada de Felipe III en Lisboa, destacando el prodigio como motor estético en el arte efímero. La tecnología autómata y el movimiento escénico generaban asombro. La hipótesis virtual no solo revive el monumento, sino que prolonga su efecto prodigioso en lo digital, donde lo efímero cobra nueva vida y activa la memoria mediante una experiencia inmersiva.