Archivos.De un basurero en Chapadmalal (Provincia de Buenos Aires) a la biblioteca del autor en Asunción.Los libros perdidos de Augusto Roa Bastos
Abstract: In 2019, several boxes containing books and papers belonging to Paraguayan writer Augusto Roa Bastos (1917-2005), who was exiled in Argentina between 1947 and 1976, were found on a road in Chapadmalal. The books and papers were returned in 2022 to the Paraguayan Embassy in Argentina and arrived in Asunción, where they are now part of the bibliographic collection of the Augusto Roa Bastos Foundation. Several versions of the novelistic journey of this library have already been given, and various hypotheses have been put forward for a discovery that will fundamentally change the critical reading of Roa Bastos’ work as it stands today.
Keywords: Roa Bastos, Paraguay, Latin American literature, Archives
Résumé : En 2019, plusieurs cartons contenant des livres et des documents ayant appartenu à l’écrivain paraguayen Augusto Roa Bastos (1917-2005), exilé en Argentine entre 1947 et 1976, ont été retrouvés sur une route de la province de Chapadmalal. Les livres et les documents ont été restitués en 2022 à l’ambassade du Paraguay en Argentine et sont arrivés à Asunción où ils font désormais partie du fonds bibliographique de la Fondation Augusto Roa Bastos. Plusieurs versions du parcours romanesque de cette bibliothèque ont déjà été données et plusieurs hypothèses ont été avancées pour expliquer cette découverte qui va fondamentalement changer la lecture critique de l’œuvre de Roa Bastos telle qu’elle est perçue jusqu’à présent.
Mots-clés : Roa Bastos, Paraguay, Littérature latino-américaine, Archives
Resumen: En 2019 fueron encontradas en una ruta de Chapadmalal varias cajas con libros y papeles que pertenecieron al escritor paraguayo Augusto Roa Bastos (1917-2005) exiliado en Argentina entre 1947 y 1976. Los libros y papeles fueron restituidos en 2022 a la Embajada de Paraguay en Argentina y llegaron a Asunción donde forman parte actualmente del fondo bibliográfico de la Fundación Augusto Roa Bastos. Se dieron ya varias versiones del viaje novelesco de esa biblioteca y se adujeron varias hipótesis para un descubrimiento que va a cambiar fundamentalmente la lectura crítica de la obra roabastiana vigente hasta ahora.
Palabras clave: Roa Bastos, Paraguay, Literatura latinoamericana, Archivos
En 2019 fueron encontradas en una ruta de Chapadmalal varias cajas con libros y papeles que pertenecieron al escritor paraguayo Augusto Roa Bastos (1917-2005) exiliado en Argentina entre 1947 y 1976. Los libros y papeles fueron restituidos en 2022 a la Embajada de Paraguay en Argentina y llegaron a Asunción donde forman parte actualmente del fondo bibliográfico de la Fundación Augusto Roa Bastos. Se dieron ya varias versiones del viaje novelesco de esa biblioteca y se adujeron varias hipótesis para un descubrimiento que va a cambiar fundamentalmente la lectura crítica de la obra roabastiana vigente hasta ahora. Entre el importante epistolario del escritor se encuentra una carta de su editora barcelonesa, Carmen Balcells, a la que Roa tuvo que ceder un apartamento en Buenos Aires que dejó en el momento de su exilio francés en 1976. Desde Barcelona, Carmen Balcells le escribe al amigo empresario que le compró el apartamento de Roa, una carta fechada el 28 de enero de 1997, para pedirle que le envíe a Asunción a Augusto Roa Bastos sus libros que se encontraban en el piso adquirido. Balcells le recuerda al amigo que le había dicho que tenía esos libros almacenados en una parte de su despacho. Y más tarde, en otra carta (3 de febrero de 1997), Balcells le confirma a Roa que el nuevo propietario del piso acepta remitirle los libros y le pide su dirección exacta en Asunción. Roa fallece en el 2005 en la capital paraguaya a la que había regresado en 1996. En 1996, el empresario amigo de Carmen Balcells adquiere una estancia en Chapadmalal.
Chapadmalal queda a unos 25 km de Mar del Plata, lugar desde siempre relacionado con la escritura de Yo el Supremo. Es su “refugio de la costa atlántica” desde donde Augusto Roa Bastos le escribe una carta a su padre el 14 de enero de 1968 explicándole: “Aquí en Mar del Plata estoy más o menos desde agosto pasado trabajando intensamente en una novela […] este otro libro en el que voy a dejar tal vez las claves de mi vida, o por lo menos las huellas de mis uñas y mis dientes en la corteza terrestre, los pequeños cráteres que deja el corazón al latir contra el polvo del mundo…”. Y más, tarde, Piglia recuerda en el segundo volumen de Los diarios de Emilio Renzi en la entrada dedicada al 23 de agosto de 1975: “Roa Bastos viene a casa, conversación vacilante y errática sobre libros ingleses y sobre Virginia Woolf. Lo mejor son las historias de su trabajo, yo las escucho como si hubieran sido mías hace muchos años y las hubiera perdido. Pasa un año en una casa de Mar del Plata, sin hacer otra cosa que escribir, viviendo a pescado y sin plata. Se levantaba a las cinco de la mañana y tomó anfetaminas durante seis meses hasta terminar Yo el Supremo (y ganarse un infarto)”, (Piglia 2016: 406).
Corresponden estos libros y papeles rescatados a la etapa de la obra producida en Argentina. De hecho, la obra de Roa se compone de cuatro etapas cada una relacionada con un territorio distinto. La primera es la de Paraguay. Entre 1931-1947, Roa escribe numerosos poemas que se publican primero en la prensa nacional. Es periodista en El País de Asunción y en los años 1942-1947 escribe numerosos reportajes, cartas, crónicas, textos de temática cultural. En 1945, con una beca del British Council, viaja a Inglaterra y a Europa a bordo de un carguero que sale del puerto de Buenos Aires y lleva trigo a Europa. Durante la travesía que dura un mes (sale el 30 de junio y llega el 29 de julio de 1945) escribe un diario, poemas, cartas personales y más tarde “Cartas desde Londres” y a su regreso algunas crónicas tituladas “La Inglaterra que yo vi”. Regresa el 15 de diciembre de 1945 en avión desde París via Rio de Janeiro.
En Inglaterra en setiembre de 1945, escribe este poema, hasta ahora no compilado en ningún poemario, que el periódico El País de Asunción publica el jueves 31 d enero de 1946:
INTERMEDIO HEROICO
No basta escribir poesía. El mundo necesita algo más que eso; es preciso hacer algo también…
LORD BYRON
Por un tiempo es preciso que la diestra purísima
del arte amase el áspero combate de estas épocas
porque si el arte es puro su pureza ante todo
le exige que hoy al Hombre y sus destinos defienda.
Ya ni el jazmín recuerda su tema transparente
de espuma endurecida contra el filo del aire.
Sobre los viejos países del recuerdo se agolpan
el humo de las ruinas y los vastos pesares.
Aquí se han dividido los tiempos, los escombros
de una edad se desploman en sus propias cenizas;
pero otra edad sin nombre bella como un arcángel
crece con hombros finos y purpúrea sonrisa.
Tristes, sucios y opacos, sin querer extinguirse.
Los rostros polvorientos gesticulan sus muertes
pero es preciso que huyan con su máscara inmunda
porque una luz intacta sobre el mundo amanece.
Nada ha perdido el hombre si ha de ganarlo todo.
La vida es una cálida melodía sin término.
Aquí se han dividido los tiempos sin romperse
los goznes musicales que gobiernan los tiempos.
Pero, ¿el amor o el sueño con sus torres herméticas?
donde la voz hilaba copos alucinados,
la angustia de lo eterno que arquea hierbas
áridas los latidos de un tiempo ensimismado …
Por un tiempo es preciso que el arte se demore
como el sudor hermoso de la lucha terrestre;
que demore con las manos que constituyan al día,
con el vigor más puro de su ritmo celeste.
Aquí se han dividido los tiempos y los hombres
se han dividido en sombras y en airadas estrellas.
El arte sabe ahora dónde herir y hacia dónde
tender llama de lumbre y combatiendo la diestra.
Inglaterra, setiembre 1945. ARB.
La segunda etapa de vida y de escritura sitúa a Roa Bastos en Argentina (1947-1976). Publica en ese momento sus obras más conocidas: El trueno entre las hojas, (1ª. edición, Buenos Aires, Losada, 1953); Hijo de hombre, (1ª. edición, Buenos Aires, Losada, 1960); El baldío, (1ª. Edición, Buenos Aires, Losada, 1966); Los pies sobre el agua, (1ª. edición, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1967); Madera quemada, (1ª. edición, Santiago de Chile, Editorial universitaria, 1967); Moriencia, (1ª. edición Caracas, Monte Ávila, 1969) y Yo el Supremo, (1ª edición, Buenos Aires, Siglo XXI, 1974). Al ser analizados, los libros y papeles rescatados de su biblioteca perdida van a completar de forma significativa los numerosos aportes ya existentes.
Tercera etapa y segundo exilio: Toulouse entre 1976-1996. Roa escribe lo que se llama genéricamente ‘La obra posterior a Yo el Supremo’: Hijo de hombre, (edición aumentada y modificada con nota del autor en 1983), ed. Asunción, El Lector, 325 p. / Madrid, Alfaguara, 1985, 412 p.; Yo el Supremo. Moi le Suprême, Pieza escénica en cuatro actos, prólogo y epílogo, Traducción Iris Giménez, edición y presentación de Milagros Ezquerro, Toulouse, Presses Universitaires du Mirail, Collection Hespérides, 1991, 228 p.; Vigilia del almirante, Madrid, Alfaguara Hispánica, 1992, 378 p.; El Fiscal, Madrid, Alfaguara Hispánica, 1993, 352 p.; Contravida, Madrid, Alfaguara Hispánica, 1994, 303 p.; Madama Sui, Buenos Aires, Seix Barral, 1995, 302 p.; Metaforismos, Asunción, El Lector, 1996, 135 p.; Yo el Supremo, Pieza escénica y La Tierra sin Mal, Asunción, Editorial El Lector, 1998, p. 7-93.
También publica numerosos ensayos escritos en Francia entre 1976 y 1996.
Regresa a Paraguay en 1996 donde fallece en el 2005. Es la cuarta y última etapa de un recorrido vital y literario donde se observan dos constantes: la relación entre viaje, exilio y relato; y, la convivencia entre la teoría, el saber y la ficción, la creación. Dos dimensiones del mecanismo de escritura que se van a articular en Yo el Supremo y cuyas huellas se pueden investigar ahora en los documentos rescatados de la biblioteca perdida.

Siete cajas1 de papales y libros llegaron a Asunción. ¿Qué libros? Nada menos que algunos que el escritor leyó y anotó en el momento de la escritura de su obra más conocida, la novela de la dictadura: Yo el Supremo (1974). Entre ellos, varios libros de historia sobre José Gaspar Rodríguez de Francia: un ejemplar de 1942 de El Supremo dictador de Julio César Chaves, o el libro de José Antonio Vázquez, El doctor Francia visto y oído por sus contemporáneos (Asunción, Fondo Editorial Paraquariae, 1961). Son libros que Daniel Balderston viene analizando2 y que no sólo están anotados y subrayados por Roa, sino que entre sus páginas, además de varias hojas de un calendario de los años 1971 y 1972, se encontraban varios folios de diferentes versiones mecanografiadas de la novela Yo el Supremo.



En total son más de 150 libros3, algunos editados y adquiridos en los años 1930 y los últimos a inicios de los años 1970; fecha que coincide con las hojas del calendario que sirven de marcador en varios de los libros y con el momento de una intensa actividad del escritor para terminar Yo el Supremo. Se encuentran también libros dedicados por escritores del Boom latinoamericano; entre otros, un ejemplar de Las buenas conciencias (México, Fondo de Cultura Económica, 1951, 191 p.) dedicado y firmado por Carlos Fuentes y un ejemplar de Los jefes (libro de cuentos publicado en Lima en 1959, editorial Populibros) dedicado y firmado por Mario Vargas Llosa en París en 1964.




Completan este centenar de títulos algunas revistas latinoamericanas o europeas como dos ejemplares de Caravelle, obras de antropología, de lingüística, una historia de los sueños, el estudio que Rilke dedicó a Rodin, varias traducciones de sus cuentos de El trueno entre las hojas (1953) y de la novela Hijo de hombre (1960) y libros de cine que usó para sus clases con sus apuntes adentro.

También llaman la atención varios libros, tanto de teoría literaria como de teatro, poesía o ficción, de autores franceses traducidos. Entre ellos los dos tomos de los Ensayos de Montaigne que leyó y anotó para la escritura de Yo el Supremo.

Notes
- 1Título evocador de una película paraguaya realizada en 2012 por Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori.
- 2Referencias en la bibliografía.
- 3El más antiguo es el siguiente: De Monseñor Gustavo J. Franceschi se recopilan aquí las Respuestas a la conferencia y artículos del Dr. Lisandro de la Torre, 1937, Buenos Aires, Editorial Difusión, 47 p. El ejemplar lleva su nombre y esta indicación « Asunción 2 de enero de 1.939 ».
BIBLIOGRAFÍA
- Balderston Daniel (2023), “Libro encontrado en un basurero: el extraño caso del ejemplar de Roa Bastos de El supremo dictador de Julio César Chaves”, Anclajes, XXVII, 161-168.
- Balderston Daniel (2025), « Una fuente recuperada de Yo el Supremo », Hispamérica, 157, 49-57.
- Piglia Ricardo (2016), Los diarios de Emilio Renzi, Vol. 2. Los años felices, Buenos Aires, Anagrama.
